viernes, 1 de enero de 2016

Agradecimiento
Senator Ser Vicius.
 Quiero mostrar mi más profundo y sincero agradecimiento a tantas personas como me han votado y muchas de ellas me han comunicado que lo harían o que lo hicieron el mismo día 20-D. Mi reconocimiento a todas ellas.
 Para mi ha sido una experiencia enriquecedora y positiva, he tenido que estudiar, que prepararme, que ensayar, que imaginar como tendría que dirigirme a los oyentes en actos públicos, en los medios de comunicación para seducirles, y si cabe enamorarles, para que me votaran. Para decenas de personas no he tenido que hacer ningún esfuerzo, ya que por medio de la amistad, por haber sido compañeros o por haber sido alumnos míos me han apoyado, me consta porque me lo han dicho.
 Además del calor humano y respeto que he sentido lo más hermoso que hice y de lo que me siento orgulloso es de haber podido recitar poemas en dos ocasiones y una ante unas tres mil quinientas personas asistentes al mitín central en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga.
 También tuve la osadía de hablar del amor, del amor convertido en la fraternidad republicana y solidaridad que alumbraba nuestras propuestas del programa de rescate a dieciséis millones de españoles, dije que teníamos que practicar el amor con la solidaridad, que hacer el amor todos, que hemos de amar y respetar a todos los seres vivos, a la Madre Tierra para dejar una herencia adecuada para nuestros hijos y nietos. En un silencio inmenso recité un poema de Marinero en tierra de mi camarada Rafael Alberti. Atronó el auditorio con aplausos.
 Muchas personas me han felicitado por hablar del amor en un mitin y recitar un poesía por medio del Facebook y en persona y una señora, que no conocía de nada, me paró y nos felicitó por el acto tan emocionante que hicimos con Alberto Garzón, le pregunté las causas y me dijo que Garzón estuvo muy bien y que hablar del amor y oír un poema la emocionaron mucho.
 Todo el amor y el respeto que puse preparándome para los actos de campaña los he recibo a la recíproca con creces. Gracias, gracias y gracias.

Manuel Sánchez Vicioso.
Narrador.
Málaga, 21 de diciembre de 2015. Día de resaca electoral
Manolo Garvayo


Manolo era,
de eso estoy seguro,
Málaga convertida en persona humana.

Ángel Caffarena.
Editor

A los pocos días de abrir en Facebook el evento Senator Ser Vicius me encontré a Paco Garvayo en la conferencia de Cultura Alimentaria en el Ateneo y me dijo, El cuadro que tienes detrás de ti en la foto del muro de tu candidatura es de mi padre. Le contesté que sí, que la había hecho a cosa hecha y que el cuadro lo tengo en el lugar más importante de mi pinacoteca doméstica.

El cuadro, creo, que Manolo Garvayo lo tituló Camino del Paraíso, quiero recordar que me lo dijo Antonia, su esposa, en óleo sobre lienzo de 96x74 cm. La familia y yo le tenemos un cariño especial a ese cuadro porque era el último que pintó y estaba en el caballete de trabajo cuando falleció, de hecho le faltan algunas pinceladas, o le sobran, en el cuarto inferior derecho cerca del marco. El lienzo está sin firmar. También me obsequiaron un retrato al óleo de El Lengua.

Cómo qué lo tengo yo el cuadro, pues sencillo, Antonia García Bello de Morales, su viuda y sus tres hijos Manolo, Paco y María Dolores Garvayo García me lo regalaron en agradecimiento a que fuera el proponente y Juez Instructor del expediente que terminaría con la concesión de la Medalla de la Ciudad de Málaga a Manolo Garvayo López a título póstumo el 10 de mayo de 1988. En la segunda corporación malacitana de 1983-87 que fui concejal portavoz del Grupo Comunista y es cuando propuse la concesión de la medalla.

Manolo y Antonia fueron vecinos míos, con él compartía conversaciones en muchas ocasiones en paseos y en su estudio La Quinta del Sordo sito en El Perchel y en su imprenta en la barriada José de Salamanca, cerca de Carranque. También con Antonia cuando le anuncié la idea de proponer la medalla de Málaga para su marido, pues tuvimos muchas conversaciones y me facilitó toda clase de documentación para tal fin, que conservo la mayoría fotocopiada y alguna original como algunos libros.

La entrega de la medalla estuvo acompañada por sendas exposiciones de su obra en la Sociedad Económica Amigos del País y en el Antiguo Museo Provincial de Málaga, también pusimos su nombre a un colegio público cerca de su última residencia y del Hospital Regional Universitario y organizamos una velada literaria, realizada en el Salón de los Espejos del ayuntamiento, donde participaron Manuel Alcántara, Rafael Pérez Estrada, Juvenal Soto, Antonio Beltrán Lucena, Laurentino Heras, Pepe Porras Aguilera, Césare Barca, locutor y poeta que vino al homenaje desde Verona, donde vivió Garvayo con nuestro amigo Eugenio Chicano.

Ante la presencia de Antonio Beltrán Lucena, El Niño de la Yerbabuena, el joven Juvenal Soto expresó su disconformidad por su participación, ya que no lo consideraba un poeta, pues solo hacía trovas. La responsabilidad de que estuviera Antonio en el elenco poético era exclusivamente mía, ya que fui quien comprometió a todos para el recital, ya que lo consideraba un poeta popular lo mismo que el homenajeado un pintor de lo popular.

En el acto solemne de entrega de la medalla de Málaga la familia entregó a Pedro Aparicio, a la sazón alcalde de Málaga, un cuadro en agradecimiento al homenaje que le hacía el consistorio a Manolo Garvayo y con posterioridad donó la familia, ante notario, al ayuntamiento de Málaga 99 obras que se trajeron de Verona, Italia, hecho del que fui promotor y testigo.

Publico hoy este relato porque es el 104 aniversario del nacimiento del artista malagueño Manolo Garvayo López.


Manuel Sánchez Vicioso.
Narrador.

Málaga, 28 de diciembre de 2015.
Síndrome de los Palos Largos

 Me sacó de la calor de la cama una necesidad ordinaria, que los hombres solemos hacer en pié, aunque yo, algunas veces, lo haga a la mujeriega por prescripción médica, que viene a ser sentado en el inodoro y no de cuclillas, cuando aún la luna iluminaba la mar de soslayo.

 Terminada la micción y al poco de prepararme la infusión de manzanilla amarga, que la ingiero porque entona el estómago, es antipirética, analgésica y antinfalmatoria y aún siendo un trago amargo, Más cornadas da la vida en la elecciones y las supera uno con la cabeza bien alta aunque, la manzanilla amarga no es amnésica ni anestésica.

 Bueno a lo que iba, después de esculpir mi texto del amanecer, tecla a tecla sobre pantalla blanca, y fotografiarlo sin poder capturar el fuerte viento de levante que soplaba, que tenía a mi bandera tricolor contorsionándose como loca, de pronto sentí lo que yo llamo el Síndrome de los Palos Largos.


 El Síndrome de Palos Largos es como la llamada de la selva, o la llamada de Tarzán con el Uuuuuuhhh,Uuuuuuh, Uuuuuuh, Uuuuuuuuh, que los animales no podían resistir el ir a su encuentro, pero en este caso te llaman los ácaros, las pelusas, que siempre son las mismas, le puedes hasta poner nombres. Las pelusas son correosas, volátiles, traicioneras, poco amigas de la salud y eternas como pocas cosas eternas existen en esta vida finita.

 La lucha contra las pelusas se libra con herramientas de palos largos el cepillo, masculino, heredero de la escoba, femenino, y con la fregona, heredera de la balleta, de rodillas al suelo que ejercían en mayoría las mujeres. La fregona debió inventarla un hombre para quitar el humillante trabajo a su esposa, pero no para que la usaran los hombres, aunque esto ha cambiado y sigue cambiando, sin que todavía el fregona sea un alargamiento del brazo masculino tanto como lo es del femenino.

 Pero dicho lo cual, pregunto a mis contactos de correo electrónico y a los amigos de la red caralibro el porqué, los cepillos de barrer se le rabinan los bigotes como si se rebelaran contra las pelusas y estas se les subieran sus barbas. Y qué decir de las fregonas que pierden pelo y se les pegan las pelusillas que huyeron del cepillo y se ensucian cuando lo que pretenden es limpiar.

 Espero deseoso las respuestas a tan trascendentales preguntas. Gracias anticipadas.
Manuel Sánchez Vicioso.
Narrador.

Málaga, 28 de diciembre de 2015.